
Olga Fernández Rodríguez
La historia de El secreto de ADA continúa. Samantha necesita alejarse, lo ocurrido con ADA la ha superado. Busca un paréntesis en su vida, un lugar donde el silencio y la tranquilidad le permita recomponerse. Un tranquilo pueblo, donde quizá la distancia sea suficiente para dejar atrás la pesadilla. Lo que ignora es que aún quedan demasiados interrogantes sin resolver, demasiados cabos sueltos que ni siquiera alcanza a imaginar. La pesadilla, lejos de haber terminado, no ha hecho más que empezar. Todo está conectado por un delicado engranaje. Samantha tendrá que unir las piezas para descubrir cómo encaja todo en un frágil equilibrio.